El tumor de Wilms, también conocido como nefroblastoma, se manifiesta frecuentemente como una masa abdominal palpable, indolora y firme en niños, a menudo acompañada de hinchazón o aumento del tamaño del abdomen. Otros síntomas comunes del tumor de Wilms incluyen dolor abdominal, presencia de sangre en la orina (hematuria) y presión arterial elevada.
Aunque cada niño presenta una experiencia única, los síntomas del tumor de Wilms suelen ser sutiles al inicio, lo que dificulta su detección temprana. Los padres suelen notar primero una protuberancia o masa en un lado del abdomen durante el baño o al vestir al niño. Los signos clínicos más reportados incluyen:
El diagnóstico clínico del tumor de Wilms comienza con un examen físico exhaustivo realizado por un pediatra. Ante la sospecha, se utilizan pruebas de imagen como la ecografía abdominal, la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) para determinar la extensión del tumor de Wilms. Estas pruebas permiten a los especialistas evaluar si el tumor se ha diseminado a otras áreas, como los pulmones o los ganglios linfáticos.
En DiseaseMaps.org, contamos con 18 miembros que han compartido su experiencia con el tumor de Wilms. Conectar con otras familias que enfrentan este diagnóstico puede ser fundamental para gestionar el impacto emocional de la enfermedad. El apoyo psicológico es vital, ya que el proceso de tratamiento oncológico infantil requiere una resiliencia significativa tanto del paciente como de sus cuidadores.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; busque siempre la opinión de su pediatra o especialista ante cualquier duda sobre su salud.