La acrodermatitis enteropática es un trastorno metabólico raro y hereditario caracterizado por la incapacidad del organismo para absorber zinc adecuadamente a través del tracto gastrointestinal. Esta deficiencia severa de zinc se manifiesta clásicamente mediante una tríada de síntomas: dermatitis periorificial y acral, alopecia y diarrea, requiriendo un tratamiento de por vida con suplementos de zinc de alta dosis.
La acrodermatitis enteropática es causada por mutaciones en el gen SLC39A4, ubicado en el cromosoma 8q24.3, que codifica la proteína transportadora de zinc ZIP4. Este defecto genético impide que el intestino absorba el zinc de la dieta, lo que provoca niveles plasmáticos extremadamente bajos. Aunque es una condición crónica, el diagnóstico oportuno permite controlar la acrodermatitis enteropática de manera efectiva mediante la suplementación oral.
Los síntomas suelen aparecer poco después del destete en lactantes alimentados con fórmula, ya que la leche materna contiene factores que facilitan la absorción de zinc. Las manifestaciones clínicas de la acrodermatitis enteropática incluyen:
Sí, la acrodermatitis enteropática se hereda a través de un patrón autosómico recesivo. Esto significa que un individuo debe heredar dos copias del gen mutado (una de cada progenitor) para manifestar la enfermedad. Dado que los portadores suelen ser asintomáticos, el asesoramiento genético es fundamental para las familias afectadas por la acrodermatitis enteropática.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a un especialista para el manejo de condiciones genéticas.