Mi consejo va dirigido a las consultas médicas:
Cuando vayas al médico y te quieran pinchar cortisona en las rodillas, di NO. Hay otros tratamientos para ayudar, como por ejemplo el plasma.
Los médicos tienen mucha información porque ven muchas personas con muchas enfermedades cada día y cuando tu vas están por ti 10 minutos y luego ya no se volverán a acordar de ti hasta que tengas una nueva cita. Por lo tanto, prepárate la visita médica como si fueras a una entrevista de trabajo. Apunta todo lo que te pasa, explícale todo al médico y pide explicaciones de lo que no entiendas. Porque cuando te vayas, el médico se pondrá a atender a otra persona, pero tú te volverás a casa con los mismos dolores con los que has ido a verle a la cita.