La alimentación selectiva ARFID (trastorno por evitación/restricción de la ingesta de alimentos) se identifica cuando la restricción alimentaria no se debe a una preocupación por la imagen corporal, sino a una falta de interés por comer, aversión sensorial a texturas o sabores, o miedo a consecuencias negativas como atragantarse. Si esta conducta provoca deficiencias nutricionales, pérdida de peso significativa o un impacto negativo en tu vida social, es fundamental buscar una evaluación clínica profesional.
A diferencia de otros trastornos, la alimentación selectiva ARFID se manifiesta a través de patrones rígidos que van más allá de ser un "comedor caprichoso". Las señales suelen incluir una lista muy limitada de alimentos "seguros", ansiedad severa ante nuevos alimentos y la dependencia de suplementos nutricionales para mantener el funcionamiento diario.
El diagnóstico de la alimentación selectiva ARFID es clínico y multidisciplinario. Generalmente, un médico especialista o psiquiatra evalúa los siguientes criterios según el DSM-5:
Vivir con alimentación selectiva ARFID puede ser una experiencia aislante. En nuestra plataforma, 25 personas con alimentación selectiva ARFID han compartido sus vivencias, lo que demuestra que no estás solo. El tratamiento temprano es clave para prevenir complicaciones físicas a largo plazo y mejorar la calidad de vida emocional.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento.