El síndrome de Cohen fue descrito por primera vez en 1973 por el pediatra Michael Cohen, quien identificó a un grupo de pacientes con una combinación específica de retraso psicomotor, rasgos faciales distintivos y anomalías oculares. Esta condición genética es causada por mutaciones en el gen VPS13B (anteriormente conocido como COH1), lo que altera el tráfico de proteínas dentro de las células y afecta múltiples sistemas del organismo.
La identificación histórica del síndrome de Cohen marcó un hito en la genética clínica al reconocer un patrón de desarrollo que incluía hipotonía, microcefalia y una apariencia facial única, caracterizada por ojos inclinados hacia abajo y una boca abierta. Desde su descripción inicial, la comunidad médica ha refinado el diagnóstico del síndrome de Cohen, pasando de una observación clínica pura a una confirmación molecular precisa mediante pruebas genéticas.
El síndrome de Cohen se hereda de forma autosómica recesiva, lo que significa que un individuo debe heredar dos copias mutadas del gen VPS13B, una de cada progenitor. Los avances en la investigación han permitido identificar las siguientes características clave asociadas a esta patología:
Para las 118 personas con síndrome de Cohen registradas en DiseaseMaps.org, la experiencia suele ser un viaje de adaptación. El síndrome de Cohen requiere un enfoque multidisciplinario, ya que la hipotonía temprana, la dificultad para la alimentación y los desafíos en la socialización necesitan una intervención temprana con fisioterapia, logopedia y apoyo educativo especializado.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.