El síndrome de Cohen es una enfermedad genética extremadamente rara, con una prevalencia estimada a nivel mundial de menos de 1 caso por cada 100,000 personas. Aunque los datos epidemiológicos precisos son difíciles de cuantificar debido a la subdiagnóstico, se han descrito unos pocos cientos de casos en la literatura médica global.
La baja prevalencia del síndrome de Cohen se debe a que es un trastorno autosómico recesivo, lo que significa que ambos padres deben ser portadores de una mutación en el gen VPS13B (anteriormente conocido como COH1). En ciertas poblaciones, como la comunidad finlandesa, se ha observado una mayor frecuencia de casos, lo que sugiere un efecto fundador; sin embargo, en la población general, el síndrome de Cohen sigue siendo una condición poco frecuente que requiere un alto índice de sospecha clínica para su detección.
El diagnóstico del síndrome de Cohen no se basa solo en la prevalencia, sino en la identificación de hallazgos clínicos característicos. Los pacientes suelen presentar una combinación de rasgos específicos que guían al genetista hacia la confirmación molecular:
Dado que el síndrome de Cohen afecta a muy pocas personas, la conexión entre familias es vital. Actualmente, 118 personas con síndrome de Cohen han compartido sus experiencias en DiseaseMaps.org, lo que permite a los pacientes y cuidadores intercambiar información sobre el manejo de síntomas, terapias de apoyo y calidad de vida, mitigando el aislamiento que conlleva una enfermedad tan infrecuente.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.