El tratamiento es sencillo y consiste en la toma de un medicamento: colchicina. La medicación es para toda la vida ya que no solo controla los brotes de FMF (un 60% de los pacientes deja de tener crisis, un 30% tiene una mejora parcial, mientras que el 5-10% no tiene respuesta) sino que elimina el riesgo de amiloidosis.
Actualmente se están desarrollando varios fármacos biológicos comercializados con los nombres de anakinra, y canakinumab. De hecho, anakinra acaba de ser autorizado como tratamiento para la fiebre mediterránea familiar (la colchicina no está indicada para esta enfermedad aunque es el mejor tratamiento de base disponible).