Sí, la Ataxia de Friedreich es una enfermedad hereditaria que se transmite a través de un patrón autosómico recesivo. Esto significa que una persona solo desarrollará la Ataxia de Friedreich si hereda dos copias mutadas del gen FXN, una de cada progenitor, quienes generalmente son portadores asintomáticos.
La Ataxia de Friedreich es causada por una mutación en el gen FXN, localizado en el cromosoma 9, que codifica la proteína frataxina. En la gran mayoría de los casos (aproximadamente el 96%), la mutación consiste en una expansión anormal de una repetición del triplete de nucleótidos GAA. Debido a que el patrón de herencia es autosómico recesivo, los padres de un paciente con Ataxia de Friedreich son casi siempre portadores sanos que poseen una copia del gen normal y una copia con la expansión, lo que no les causa síntomas pero permite la transmisión a su descendencia.
Cuando ambos padres son portadores de la mutación que causa la Ataxia de Friedreich, el riesgo para cada hijo se distribuye de la siguiente manera:
La longitud de la expansión de GAA en el gen FXN influye significativamente en la progresión de la Ataxia de Friedreich. Generalmente, una mayor cantidad de repeticiones de GAA se asocia con una edad de inicio más temprana (a menudo en la infancia o adolescencia) y una presentación clínica más grave. En nuestra plataforma, DiseaseMaps.org, 105 personas con Ataxia de Friedreich han compartido sus experiencias, lo que demuestra la variabilidad en el curso de la enfermedad, incluso entre personas que comparten antecedentes genéticos similares.
El diagnóstico definitivo se realiza mediante un análisis de sangre para confirmar la expansión del triplete GAA en el gen FXN. Es fundamental que las familias afectadas busquen asesoramiento genético profesional. Un genetista clínico puede ayudar a los familiares a comprender su estado de portadores, calcular los riesgos de recurrencia en futuros embarazos y discutir las opciones reproductivas disponibles, como el diagnóstico genético preimplantacional.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud o la de sus familiares.