El síndrome de Hurler MPS I es una enfermedad genética rara causada por una deficiencia severa de la enzima alfa-L-iduronidasa, lo que provoca una acumulación tóxica de glucosaminoglicanos (GAG) en las células del cuerpo. Esta acumulación progresiva interrumpe el funcionamiento normal de órganos y tejidos, siendo la forma más grave dentro del espectro de la mucopolisacaridosis tipo I.
La causa biológica fundamental del síndrome de Hurler MPS I es una mutación en el gen IDUA, ubicado en el cromosoma 4p16.3. Este gen es responsable de producir la enzima alfa-L-iduronidasa, la cual es esencial para descomponer moléculas de azúcar complejas llamadas dermatán sulfato y heparán sulfato. Cuando esta enzima está ausente o tiene una actividad nula, los GAG se acumulan en los lisosomas de las células, causando daños multisistémicos característicos del síndrome de Hurler MPS I.
Sí, el síndrome de Hurler MPS I sigue un patrón de herencia autosómico recesivo. Esto significa que un niño solo desarrollará la enfermedad si hereda dos copias defectuosas del gen IDUA, una de cada progenitor. Los padres, conocidos como portadores, generalmente no presentan síntomas, pero tienen un 25 % de probabilidades en cada embarazo de tener un hijo afectado por el síndrome de Hurler MPS I.
La acumulación persistente de GAG debido al síndrome de Hurler MPS I afecta diversos sistemas. Algunos de los efectos más documentados incluyen:
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