La laringomalacia es una anomalía congénita de la laringe caracterizada por una estructura cartilaginosa inmadura o "blanda" que colapsa hacia adentro durante la inhalación, causando el sonido característico llamado estridor. Aunque la causa exacta es multifactorial, se debe principalmente a una falta de rigidez en los tejidos supraglóticos que se resuelve espontáneamente en la mayoría de los casos a medida que el niño crece.
La causa anatómica de la laringomalacia es la inmadurez de los cartílagos de la laringe, específicamente los pliegues ariepiglóticos que son demasiado cortos o redundantes. Al inhalar el bebé, estos tejidos son succionados hacia la vía aérea, obstruyendo parcialmente el flujo de aire. Aunque no se conoce un gen único responsable, la laringomalacia suele manifestarse en las primeras semanas de vida y se considera la causa más común de estridor persistente en lactantes.
La severidad de la laringomalacia puede verse exacerbada por condiciones coexistentes que aumentan la inflamación en la vía aérea. Entre los factores que complican el cuadro clínico encontramos:
El diagnóstico de la laringomalacia se realiza habitualmente mediante una laringoscopia flexible en consulta, donde el especialista observa el colapso de los tejidos laríngeos durante la respiración. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 2 personas han compartido sus experiencias, los padres suelen notar que el estridor empeora al llorar, alimentarse o estar acostado boca arriba, lo cual ayuda a confirmar la sospecha clínica de laringomalacia.
Actualmente, no existe evidencia concluyente de que la laringomalacia sea una enfermedad hereditaria directa con un patrón mendeliano claro. La mayoría de los casos de laringomalacia ocurren de forma esporádica durante el desarrollo fetal, sin antecedentes familiares directos, por lo que no se recomienda realizar pruebas genéticas de rutina.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.