El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la sangre que comienza en las células plasmáticas de la médula ósea; no existe una prueba única para detectarlo, por lo que el diagnóstico requiere una combinación de análisis de sangre, orina y biopsias de médula ósea. Si experimenta dolor óseo persistente, fatiga extrema o infecciones frecuentes, es fundamental que consulte a un hematólogo para descartar la presencia de mieloma múltiple.
El mieloma múltiple suele manifestarse a través de lo que los médicos llaman el acrónimo CRAB: niveles elevados de Calcio, fallo Renal, Anemia y lesiones óseas (Bone lesions). Muchos pacientes con mieloma múltiple también experimentan dolor persistente en la espalda o las costillas, debilidad inexplicable y una mayor susceptibilidad a fracturas debido a la fragilidad ósea causada por la proliferación de células plasmáticas anormales.
El proceso diagnóstico del mieloma múltiple es exhaustivo. Los especialistas utilizan una batería de pruebas específicas para identificar la enfermedad:
Aunque el mieloma múltiple no se considera una enfermedad hereditaria en el sentido clásico, la investigación sugiere que existen factores de predisposición genética. Menos del 5% de los pacientes tienen familiares directos afectados, por lo que la gran mayoría de los casos de mieloma múltiple ocurren de forma esporádica debido a mutaciones somáticas adquiridas a lo largo de la vida.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.