El primer paso tras recibir un diagnóstico de Artritis Reumatoide es iniciar un tratamiento temprano con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) para controlar la inflamación sistémica y prevenir el daño articular irreversible.
La Artritis Reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica donde el sistema inmunológico ataca la membrana sinovial de las articulaciones. Es fundamental que colabore estrechamente con su reumatólogo para alcanzar la "remisión" o una baja actividad de la enfermedad lo antes posible. No se conforme con el alivio sintomático de los analgésicos; el objetivo clínico es detener la progresión radiográfica de la Artritis Reumatoide mediante terapias dirigidas, que pueden incluir fármacos biológicos o inhibidores de las JAK si los tratamientos convencionales no son suficientes.
Descargo de responsabilidad médica: Esta información tiene fines educativos y no sustituye la consulta médica personalizada. Siempre consulte a su reumatólogo antes de realizar cambios en su plan de tratamiento.