El Desorden del Procesamiento Sensorial (DPS) no es una condición contagiosa, ya que no es causada por virus, bacterias o agentes infecciosos. Es un trastorno neurobiológico en el cual el sistema nervioso tiene dificultades para organizar y responder adecuadamente a la información que recibe a través de los sentidos.
El Desorden del Procesamiento Sensorial surge de una disfunción en la forma en que el cerebro recibe y procesa los estímulos sensoriales. Aunque la causa exacta sigue siendo objeto de investigación, los expertos sugieren una combinación de factores genéticos, complicaciones prenatales o perinatales y factores ambientales que influyen en el desarrollo neurológico. No existe riesgo de transmisión social o física, pues el Desorden del Procesamiento Sensorial es una condición intrínseca al sistema nervioso del individuo.
Aunque no se ha identificado un gen único responsable, la literatura sugiere que existe una predisposición genética. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 18 personas con Desorden del Procesamiento Sensorial comparten sus experiencias, observamos que frecuentemente hay antecedentes familiares de sensibilidades sensoriales, lo que refuerza la teoría de un componente hereditario complejo.
Las manifestaciones del Desorden del Procesamiento Sensorial varían ampliamente entre cada individuo. Los síntomas más frecuentes incluyen:
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.