El cáncer de estómago puede curarse, especialmente cuando se detecta en etapas tempranas mediante cirugías que extirpan el tumor y el tejido circundante. Aunque el pronóstico depende significativamente del estadio en el momento del diagnóstico y de la extensión de la enfermedad, los avances en terapias dirigidas e inmunoterapia están mejorando las tasas de supervivencia para muchos pacientes.
El pronóstico del cáncer de estómago está estrechamente ligado a la profundidad de la invasión del tumor en la pared gástrica y a la afectación de los ganglios linfáticos cercanos. Según datos de la American Cancer Society, la tasa de supervivencia a 5 años para casos localizados es significativamente mayor que cuando el cáncer de estómago se ha diseminado a órganos distantes. La salud general del paciente y su respuesta a los regímenes de quimioterapia perioperatoria también juegan un papel crucial.
El tratamiento del cáncer de estómago es multidisciplinario y suele requerir un equipo de oncólogos, cirujanos y gastroenterólogos. Las estrategias incluyen:
El diagnóstico definitivo del cáncer de estómago se realiza mediante una endoscopia digestiva alta con biopsia de las lesiones sospechosas. Posteriormente, se utilizan pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TC) o la tomografía por emisión de positrones (PET/TC) para evaluar la extensión de la enfermedad (estadiaje) y determinar la mejor estrategia terapéutica para cada paciente.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.