La prevalencia de la alimentación selectiva ARFID (trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos) se estima entre el 1% y el 5% de la población general, aunque las cifras varían significativamente según el entorno clínico. Es más frecuente en niños y adolescentes, donde estudios indican que puede afectar hasta al 14% de los pacientes que acuden a clínicas especializadas en trastornos de la conducta alimentaria.
La prevalencia de la alimentación selectiva ARFID es difícil de precisar debido a que es un diagnóstico relativamente reciente en el DSM-5. A diferencia de otros trastornos alimentarios, no se basa en la imagen corporal, sino en la evitación sensorial, el miedo a consecuencias aversivas o la falta de interés por la comida. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, 25 personas han compartido sus vivencias, lo que subraya que, aunque la alimentación selectiva ARFID es una condición infradiagnosticada, afecta a un grupo significativo de individuos que requieren apoyo especializado.
La alimentación selectiva ARFID presenta una mayor prevalencia en grupos específicos con comorbilidades neurobiológicas. Los perfiles con mayor riesgo incluyen:
Es fundamental distinguir la alimentación selectiva ARFID de la "neofobia alimentaria" transitoria en niños. Mientras que la neofobia es una etapa evolutiva normal, la alimentación selectiva ARFID implica una restricción severa que conduce a deficiencias nutricionales, pérdida de peso o dependencia de suplementos nutricionales. La alimentación selectiva ARFID requiere un abordaje multidisciplinar que incluya psicólogos, nutricionistas y médicos especialistas.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento médico.