La deleción 22q13, también conocida como síndrome de Phelan-McDermid, es un trastorno genético poco frecuente causado por la pérdida de material genético en el extremo terminal del cromosoma 22. Descrito por primera vez en 1988, este síndrome se caracteriza principalmente por retraso en el desarrollo, ausencia o retraso severo del habla y rasgos del espectro autista, afectando a personas de todo el mundo con una prevalencia estimada que sigue siendo objeto de estudio clínico.
La historia de la deleción 22q13 comenzó a consolidarse en 1988, cuando la Dra. Katy Phelan identificó a los primeros pacientes con una deleción terminal en el brazo largo del cromosoma 22. A lo largo de las décadas, los investigadores descubrieron que el núcleo del problema es la haploinsuficiencia del gen SHANK3, un componente crítico para la formación de sinapsis en el cerebro. Hoy en día, la comunidad médica reconoce al Phelan-McDermid no solo como una alteración cromosómica, sino como una condición multisistémica que requiere un enfoque multidisciplinario.
Aunque el espectro de síntomas varía significativamente entre individuos, existen rasgos distintivos que los especialistas observan con frecuencia en pacientes con Phelan-McDermid. Los hallazgos clínicos comunes incluyen:
En la gran mayoría de los casos, el Phelan-McDermid ocurre de manera esporádica, lo que significa que la mutación surge como un evento nuevo (de novo) durante la formación de las células reproductivas o en el desarrollo embrionario temprano. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de casos, uno de los padres puede ser portador de un reordenamiento cromosómico equilibrado, como una translocación, lo que aumenta el riesgo de recurrencia. Por ello, el asesoramiento genético es un paso fundamental para cualquier familia afectada por la deleción 22q13.
En DiseaseMaps.org, contamos con 35 miembros que han compartido sus vivencias con la deleción 22q13. Estas experiencias son invaluables, ya que permiten a los investigadores entender cómo la variabilidad en el tamaño de la deleción influye en la calidad de vida. La comunidad subraya la importancia de la intervención temprana, como la terapia ocupacional, del habla y física, que pueden mejorar significativamente la funcionalidad diaria de quienes viven con Phelan-McDermid.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a su médico ante cualquier duda sobre su salud.